
Algunas fuentes apuntan que el futuro de la PELUQUERÍA podría ser masculino.
Una hipótesis que se basa en varios motivos. Por un lado, el buen momento que experimenta la barbería desde hace unos años y que, lejos de estancarse, sigue una dinámica ascendente. Desde los cortes Old School, Pompadour y los fades muy marcados a los peinados menos trabajados y más texturizados.
El hombre se preocupa más por su imagen y reivindica su espacio propio, el de la barbería tradicional, adaptado a los nuevos tiempos.
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